Sanación con las manos

Sanación con las manos


La imposición de manos tiene una larga tradición que ha permeado a lo largo de los siglos, no solo desde los tiempos de Jesús, sino más allá, y se ha utilizado con varios propósitos, entre ellos bendecir, transferir un don o una dignidad, como un acto ritual o, en algunos casos, sanar.

En el evangelio de Mc 16, 17-18, el evangelista pone en boca de Jesús estas palabras:

Y estas señales acompañarán a los que creen: en mi nombre expulsarán demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes; y si beben algo venenoso, no les hará daño; además pondrán las manos sobre los enfermos, y estos sanarán.

Esto ejemplifica el uso, dentro del cristianismo, de la imposición de manos con objetivos curativos, no solo por parte de Jesús, que solía sanar con la imposición de manos, sino también a aquellos que creyeran en él, sanando en su nombre.

Pero la sanación por medio de la imposición de manos no es algo privativo únicamente del cristianismo, sino que su uso se encuentra en la mayoría de las principales religiones. En el budismo hay una extensa tradición de sanación mediante la imposición de las manos.

Cuando Buda cura a su primo Devadata con la imposición de manos, se inicia una tradición de sanación con las manos que ha llegado a nuestros días fundamentalmente a través de la tradición de los lamas sanadores tibetanos. Este poder de sanación solo puede ejercerse si se acompaña de un profundo sentimiento de compasión hacia los demás seres. Los budistas saben que la compasión tiene un enorme poder de sanación, tanto para el que la experimenta como al que se aplica.

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Y la práctica continúa en nuestros tiempos. En la actualidad disciplinas y prácticas como el reiki también utilizan, entre varias otras, la imposición de manos como mecanismo de transmitir amor, consuelo, o para sanar a sus pacientes. Y es que las manos tienen la capacidad por excelencia de dar y recibir, lo cual no hace referencia únicamente a algo material, sino también a algún don, carisma o, para el caso que nos ocupa, sanación.

Las cualidades de Dios

Con frecuencia hemos escuchado que Dios es amor, y eso es verdad; sin embargo, Dios no es solamente amor, sino que tiene más cualidades. Las siete principales cualidades de Dios son: pureza, voluntad, sabiduría, amor, verdad, abundancia, misericordia. Dicho de otro modo podemos afirmar que: Dios es pureza, Dios es voluntad, Dios es sabiduría, Dios es amor, Dios es verdad, Dios es abundancia, Dios es misericordia. Por supuesto, Dios tiene muchas más cualidades y atributos, pero estas siete no solo son las principales, sino a través de las cuales se expresa especialmente en la creación, a través de los siete rayos que son la forma de «materializar» o «hacer visible» la luz invisible de Dios, pues cada uno de estos rayos tiene correspondencia con un color, así:

  1. Blanco: Pureza. Arcángel Gabriel
  2. Azul: Voluntad, fuerza, poder. Arcángel Miguel
  3. Amarillo: Sabiduría, conocimiento, inteligencia. Arcángel Jofiel
  4. Rosado: Amor, atracción. Arcángel Chamuel
  5. Verde: Verdad, concentración, salud. Arcángel Rafael
  6. Naranja: Prosperidad, abundancia. Arcángel Uriel
  7. Violeta: Misericordia, perdón, – Arcángel Zadkiel

El arcángel Chamuel

El arcángel Chamuel, del rayo rosa, es la manifestación y representación del amor de Dios. En el pasado, quizás por la similitud del nombre, se la ha confundido, inclusive fusionado, con Camael (Kamael, inclusive Shamael y Samael) el arcángel de la fuerza, atribuyéndole el significado de «la ira de Dios». Sin embargo, Chamuel no solo es un arcángel diferente, sino que significa y representa la antítesis de la ira. Chamuel es «el amor de Dios».

Ahora bien, uno pensaría que el don de la sanación provendría del arcángel Rafael, el arcángel del rayo verde, de la verdad y de la salud, o del Espíritu Santo, o de algún santo relacionado con la medicina; sin embargo, se debe tener en cuenta que el amor todo lo permea y que el acto de sanar, en sí mismo, es un acto de amor, por tanto, no es extraño que el don de sanar, también pueda ser otorgado por el arcángel Chamuel, el arcángel del amor, representante de la cualidad del amor de Dios.

Pero eso no es todo, sabemos que la ira y el miedo son especialmente la antítesis del amor, y ambos producen enfermedad, bajan los niveles de defensas y envenenan nuestro organismo, no solo a nivel físico, sino también a nivel mental, psicológico, etérico y álmico. Así, todo lo que va en sentido contrario al amor, produce enfermedad y sufrimiento; de esta forma, es apenas normal que la enfermedad y el sufrimiento se curen o se alivien con aquello que va en sintonía con el amor. El miedo enferma, el amor sana; la ira enferma, el amor sana; el desamor enferma, el amor sana. Cuando una persona querida está enferma, uno busca la forma de que esa persona esté sana, y para ello se vale de médicos, de medicinas o de lo que esté a nuestro alcance, pero lo que nos mueve a que sane es el amor, lo demás son los medios. El amor lo permea todo, y el amor de Chamuel es el mismísimo amor de Dios permeándolo todo, es el amor universal expresándose y fluyendo.

No soy yo, yo soy solo un canal, un medio; a modo de símil, yo soy solo un cable a través del cual la energía pasa, llega a la bombilla y se transforma en luz. Yo no soy ni la bombilla, ni la energía, ni la luz. Yo no sano, yo no sé de medicina; yo soy sencillamente un ser humano con sus aciertos y sus errores y no tengo más mérito que el de ser un canal, un cable. La honra solo es para el bendito y amado arcángel Chamuel, es decir, para Dios mismo en su forma de amor. Tú puedes amarle, pero ámalo sin excusas. Dime por qué lo amas y entonces eso ya será una excusa.

«Soy y amo, eres y amas». «El amor nace, no tiene explicación. A los seres humanos les da por construir amores. El amor no se construye, el amor se siente. Dime la forma del amor y te diré cómo se construye. No hay forma de construir el amor, el amor no tiene forma».

Arcángel Chamuel

Preguntas frecuentes

¿La imposición de manos garantiza que seré sanado?
No, y la persona que impone las manos no tiene ninguna potestad sobre ello. Eso no significa que Dios lo haya abandonado a uno, no; el amor de Dios siempre está ahí, pero hay situaciones que por más dolorosas que parezcan, vienen a mostrarnos y enseñarnos algo. Hay procesos que necesitamos vivir.

¿Las personas pueden ser sanadas de cualquier enfermedad?
Si el cielo así lo tiene predestinado, una persona puede ser sanada de cualquier enfermedad, sea física, psicológica, mental o del alma, como por ejemplo, la depresión.

¿Cuánto tiempo tardará la sanación?
No todas las enfermedades tienen la misma complejidad, por lo tanto, unas requerirán más tiempo que otras; pero, en términos generales, la sanación podría ser tanto instantánea como requerir de algún lapso de tiempo.

¿Si soy sanado(a) debo pagar algo o hacer alguna penitencia?
No, el amor ama incondicionalmente, no pide nada, no reclama nada. El amor no sabe hacer otra cosa que no sea amar.

¿Necesito de varias imposiciones?
Con una es suficiente. Si alguien quiere encender la luz no necesita oprimir varias veces el interruptor, con una vez que lo haga la luz ya queda encendida. Sin embargo, si se trata de diferentes enfermedades en diferentes zonas del cuerpo, es posible que sea necesaria la imposición en cada zona por cada enfermedad.

¿Es posible la sanación a distancia?
En la medida de lo posible debe ser presencial; sin embargo, si para la persona resulta materialmente muy difícil hacerse presente personalmente, la imposición podría hacerse utilizando una foto, nombre y enfermedad para la cual pide sanación.

¿Debo creer o pertenecer a alguna religión para ser sanado(a)?
No, para el amor es irrelevante aquello en lo que creas o no, o si eres de oriente o de occidente, blanco o negro, alto o bajo, «malo» o «bueno», con orientación sexual o sin ella. El amor simplemente sucede, sin excusas.

¿Se pueden sanar mascotas?
Sí, y la imposición se opera de igual forma.

¿Se pueden sanar plantas?
Sí, y la imposición se opera de igual forma.

¿Por qué este sanador no hace la imposición de manos en nombre de Jesús, la Virgen o el Espíritu Santo?
«No hago la imposición de manos en nombre de Jesús, ni de la Virgen, ni del Espíritu Santo, ni de Buda, ni de Krishna, ni en nombre de ningún Dios ni ningún profeta o santo de ninguna religión, porque no recibí el don de sanación por parte de ninguno de ellos, sino que lo recibí expresamente de parte del arcángel Chamuel. Sin embargo, sí puedo hacerlo en nombre del amor de Dios, pues el arcángel Chamuel es la expresión del amor de Dios. No hay división.»

Si a una persona la opera el doctor Juan, ¿qué necesidad tendría de decir que la operó el doctor Pedro? El hospital es el mismo, no hay necesidad de mentir diciendo que se imponen las manos en nombre de alguien de más prestigio.

¿Por qué este sanador no suele hacer el signo de la cruz?
El signo de la cruz está asociado al cristianismo, pero el amor no tiene religiones, sucede al margen de ellas. El amor es la más alta religión. El amor, en sí mismo, es la más alta bendición.

¿Cómo podré saber que la sanación ha provenido de Dios y no de la oscuridad?
Donde quiera que haya amor, ahí está Dios.